Entrevista a Jesús Hurtado Giráldez

En un tono cercano y sincero, el párroco de la Iglesia de San Fernando de Málaga, Jesús Hurtado, ha compartido en un breve vídeo las claves de la comunidad que encabeza. Al ser preguntado por los orígenes del proyecto, el sacerdote recuerda cómo nació de una corazonada compartida: «Familia, un proyecto, ilusión y una comunidad que estaba deseando formar algo, crear algo, hacer algo». Para el párroco, la razón de ser del templo está clara: «La fraternidad es el signo en medio del mundo de lo que Jesús quiere: que nos amemos unos a otros».

Durante la conversación, el presbítero confiesa su alegría al ver cómo el templo se convierte en un refugio para los vecinos del barrio que buscan reencontrarse con la fe después de un tiempo alejados. «Me emociona cuando la gente se acerca después de mucho tiempo y pide ingresar en la comunidad, confesar o simplemente compartir su vida», señala. Al abordar lo que diferencia a su feligresía, lo tiene claro: «La humildad es algo que valora todo el mundo, pero sobre todo que se pegue un estilo propio, el ‘estilo San Fernando’, y sentir cómo la gente encaja. Cuando abres el corazón a Jesús, Él lo llena de alegría. La gente aquí es explosiva y lo da todo».

Con la vista puesta en el futuro de la feligresía, Jesús Hurtado no oculta su deseo de que este espacio siga derribando muros y llegando a cada rincón del entorno local: «Queremos llegar a mucha más gente del barrio, porque es un barrio muy grande y todavía somos pocos… ¡aunque en verdad somos muchos!».